Carta abierta en la tesitura
Existe un viejo proverbio indio que dice que “La tierra no es un regalo de nuestros padres; sino un préstamo de nuestros hijos”. Detrás de esta simple frase se esconde una visión alternativa al espacio-tiempo común, en la que el presente es deudor del futuro. Es la explicación de que nuestros hechos incidirán más de lo que pensamos en nuestros hijos. Al igual que hicimos nosotros con nuestros padres: ellos pagarán nuestros errores y disfrutarán de nuestros aciertos. Un punto de vista que en la actual sociedad “desmemoriada” de “hoy y ahora mismo” parece utópico, pero que es imprescindible a la hora de poner en marcha un proyecto a largo plazo. En Navarra ya se pagó con la escisión entre PNV y EA y puede que pronto nuestros hijos tengan que pagar el final de Nafarroa Bai como esperanza del cambio en la Comunidad Foral. Por eso, creo que es necesario hablar de los intereses con los que devolveremos a nuestros descendientes ese instrumento de cambio que nos prestaron y que, según parece, no sabemos gestionar. (más…)