Por A.A. en Lau Haizetatik
La agenda política de Nafarroa Bai viene marcada una vez más por factores indeseablemente externos Interesante reflexión para todos y todas las nabaizales. A.A. plantea con inteligente serenidad el reto responsable ante la Asamblea de Independientes del próximo día 5. Una coyuntura en que la decisión de cada uno repercute en la de todos. Destacamos uno de los párrafos:
Cabe optar por mantenerse con todas las consecuencias, consolidando un espacio dentro de Nabai. Para ello es posible negociar con los partidos que queden al final nuestras formas de participación a títulos de independientes articulados, cuya función primordial tendría que ser la apuesta clara por vitalizar y crear los lugares de encuentro transversales. Es decir por integrarse en los nabaigunes, las instancias donde realmente se crea un tejido conjuntivo capaz de sostener a la coalición ahora y a medio y largo plazo, y que vaya elaborando, con la colaboración de muchos y diversos –afiliados a partidos y no afiliados- un cultura política común. Una cultura para el cambio hacia otra forma de sociedad más justa socialmente y más respetuosa con la diversidad identitaria de nuestra sociedad. El impulso de los espacios transversales es precisamente el compromiso de mayor valor político de los independientes y de mayor utilidad para el futuro de Nabai. Y eso supone dejar de mirarse al ombligo, y aplicarse ya a revitalizar los nabaigunes existentes, y a crear otros nuevos.
La Nabai que salga de la coyuntura que estamos viviendo va a ser diferente de la actual. Una coyuntura, no lo olvidemos, que comenzó con los resultados de las elecciones autonómicas de la Comunidad Autónoma Vasca y que está condicionada abrumadoramente por los pasos que va dando la IA. La Nabai resultante estará quizás muy alejada de lo que queremos, que es la que describimos en el Manifiesto de mayo o en el texto de la asamblea de Artika.
Al leer la prensa, escuchar a los políticos o las opiniones de los comentaristas, etc…. se aprecia que las cosas se mueven muy de prisa. También que los acontecimientos están fuera de control. Estamos corriendo el riesgo de quedar anegados por el tsunami. Y no hay muchas alternativas: o se remonta la corriente tragando mucha, mucha agua o se cae en la tentación de retirarse a los cuarteles de invierno (= a irse a casa).
Es cierto que no es fácil tomar decisiones de fondo en una situación inestable de tan inciertos desenlaces.
La opción de retirarse o abandonar supone aceptar que todos los esfuerzos han desembocado en un intento fallido de construcción y que habrá que esperar muchos años –décadas?- antes de que aparezca una oportunidad similar de consolidar una formación de abertzales y de vasquistas de izquierda en Navarra.
Y de mantenerse pero en hibernación, paralizados, a la espera de que se despeje el horizonte, se podría perder la oportunidad de influir en aspectos decisivos de la Nabai que vaya a salir. Una contribución que puede consistir en apuntalar y modificar lo modificable.
Cabe optar por mantenerse con todas las consecuencias, consolidando un espacio dentro de Nabai. Para ello es posible negociar con los partidos que queden al final nuestras formas de participación a títulos de independientes articulados, cuya función primordial tendría que ser la apuesta clara por vitalizar y crear los lugares de encuentro transversales. Es decir por integrarse en los nabaigunes, las instancias donde realmente se crea un tejido conjuntivo capaz de sostener a la coalición ahora y a medio y largo plazo, y que vaya elaborando, con la colaboración de muchos y diversos –afiliados a partidos y no afiliados- un cultura política común. Una cultura para el cambio hacia otra forma de sociedad más justa socialmente y más respetuosa con la diversidad identitaria de nuestra sociedad. El impulso de los espacios transversales es precisamente el compromiso de mayor valor político de los independientes y de mayor utilidad para el futuro de Nabai. Y eso supone dejar de mirarse al ombligo, y aplicarse ya a revitalizar los nabaigunes existentes, y a crear otros nuevos.
Es evidente que a todas y todos nos toca hacer una opción personal. Los que se queden formando una masa crítica de independientes comprometidos, deberíamos asumir con lucidez que tomamos una vía con alto riesgo y con muchos obstáculos, pues hay intereses en hundir el barco común a media navegación. Pero ese es el reto nada fácil que tenemos. Estos son los dilemas que tiene que tratar la asamblea, pero sería bueno adelantar en lo posible la reflexión antes de la celebración de la asamblea el próximo viernes.

Aplaudo la reflexión de A.A. Yo opto por seguir en el barco.
Comentario por Jokin M — noviembre 4, 2010 @ 2:04 pm